domingo, 30 de noviembre de 2008

“ENSEÑAR A PENSAR” UNA VITAMINA O UN PROCESO

Termino mencionado académicamente a nivel globalsino en toda Latinoamérica, una exigencia centrada en la sociedad del conocimiento, como lo plantea UNESCO. En algunos momentos potenciado como una vitamina donde falta activar sus componentes o como un proceso que no se da adecuadamente, posiblemente un acto más en la educación con objetivos poco claros para alcanzar el “Enseñar a Pensar” en los estudiantes.

“Enseñar a Pensar”, es un proceso de aprender a aprender que se remonta en dos dimensiones; La cognición y la metacognición. Cuando se habla de cognición conlleva a procesos específicos como atención, percepción, memoria, entre otros y la metacognición hace referencia al control de los procesos cognitivos, sin aislar la vida emocional de nuestros estudiantes, factor importante que no debemos perder en el momento de estimular el desarrollo de cualquier aprendizaje. Realmente no se estimula un proceso de “Enseñar a pensar” para rendir una prueba, pues esta preocupación esta resuelta cuando hay mas interés por enseñar; en como debemos actuar para crear soluciones en la vida desde temprana edad, como trabajar en equipo y la formación de seres democráticos, en el sentido de los griegos, es la coherencia entre “el pensar, decir y actuar” o en términos pedagógicos, la coherencia entre el interpretar, argumentar y proponer, una exigencia a nivel mundial, para ser seres competentes en cualquier disciplina del saber.

Enseñar a pensar, esta ligado a un proceso Metacognitivo que le permite a cada estudiante ser conocedor de sus propias fortalezas y limitaciones, según Weinert (1987), la metacognición hace referencia a los procesos de pensamiento humano, pero particularmente al conocimiento que la persona tiene acerca de su propio sistema cognitivo (contenidos, procesos, capacidades, limitaciones), por otra parte, a los efectos reguladores que tal conocimiento puede ejercer en su actividad de aprendizaje.

Como educadores es importante tener en cuenta unas variables para estimular la metacogniciòn y alcanzar el proceso de “Enseñar a pensar” en cada estudiante. La clave de este proceso debe estar orientada en ofrecer a los estudiantes herramientas que ayuden a la toma de conciencia de su proceso de aprendizaje y del control en su proceso. Según, Flavell (1985), este proceso esta formado por tres variables importantes; Variables personales, variables de tarea y variables de estrategia.

Termino con dos de las tantas preguntas que me hago a diario y que posiblemente se ha planteado en su quehacer pedagógico ¿Qué tan preparados estamos para direccionar este proceso? y ¿Qué estrategias se están generando en los estudiantes para ser competentes en la sociedad del conocimiento?

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